Ruta del Modernismo de Gaudí

Cultura / Historia

Ruta del Modernismo de Gaudí

El Modernismo, la forma catalana del Arte Nouveau, tuvo como máximo representante de este estilo en Barcelona a Antoni Gaudí.

En esta ruta repasaremos los lugares emblemáticos de este gran arquitecto en Barcelona y los no tan conocidos pero igual de importantes para entender bien quien era este personaje y cual fue su obra en la capital catalana.

Pueblos de la ruta

Antoni Gaudí, el gran maestro

Antoni Gaudí, modernista (Barcelona)Nacido en Reus en el 1852 y muerto accidentalmente atropellado por un tranvía en Barcelona en el año 1926, Gaudí estudió arquitectura en esta misma ciudad en pleno movimiento renacentista, cultural y económico.

Él era un hombre de profundas raíces y convicciones cristianas, con un gran sentimiento patriótico por Cataluña y con algunas reminiscencias de romanticismo pero, a la vez, quería innovar y pasar a la historia contemporánea.

Cabe destacar su figura como personalidad destacada del mundo barcelonés de la época y de los adeptos y admiradores que tenía entre la burguesía catalana, hecho que le hizo valer el mecenazgo de Eusebi Güell, que marcará en gran parte su obra.

Su arquitectura ecléctica basada en las formas de la naturaleza tanto en los exteriores como en los interiores es ahora una obra reconocida y premiada por diferentes comunidades y organismos internacionales.

Primera parada: Ciutat Vella

Siguiendo el recorrido de la anterior ruta modernista, empezaremos el recorrido gaudiniano muy cerca de las Ramblas.

Palau Güell (Ruta modernista de Gaudí a Barcelona)En la Calle Nou de la Rambla, encontramos el Palacio Güell, construido entre el año 1886 y 1888 y declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO en el año 1984. Esta construcción fue uno de los proyectos más importantes encargados por Güell a Gaudí. Se trata de una espectacular mansión con una gran abundancia de arte decorativo. Se caracteriza por fusionar arte gótico y arte musulmán y tener como protagonista indiscutible el hierro forjado. En la fachada se pueden observar cuatro barras de la señera, símbolo de patriotismo catalán de la familia Güell. Dentro del edificio, es importante destacar el uso del ladrillo en el subterráneo (antiguas caballerizas) y de la vuelta catalana como recurso arquitectónico.

Al cruzar las Ramblas, se llega a la Plaza Real, donde se pueden ver farolas (1879) del mismo arquitecto que acompañan la Fuente de las Tres Gracias.

Segunda estación: L’eixample

Casa Batlló (Ruta modernista de Gaudí a Barcelona)En a Calle Casp, número 48, encontramos la Casa Calvet (1898-1900), encargada por la familia de empresarios textiles Calvet. Este edificio, que a primera vista no parece de Gaudí, es una obra con detalles barrocos en su interior. En sus oficinas de contabilidad, gerencia y salas de juntas se puede comer hoy en día en un fantástico restaurante de cocina actual, el Restaurante Casa Calvet.

Si nos dirigimos hacia la montaña, en el Paseo de Gracia, encontramos la Casa Batlló (1904) inmersa en la “Manzana de la Discordia”, de la cual ya se habla en la ruta anterior. Esta casa, cuyo tejado recuerda a las escamas de un pez, es una versión condensada del delirio constructivo de Gaudí. Cada detalle ornamental tiene un especial interés: cada reja forjada, cada vidriera, cada mosaico de cerámica han sido tratados de una manera especial y todo junto conforma un mosaico que provoca muchas y diversas sensaciones al verlo, la obra fue declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO en el año 2005.

La Pedrera (Ruta modernista de Gaudí a Barcelona)Si continuamos subiendo por el Paseo de Gracia, encontramos otro edificio emblemático de la obra gaudiniana: la Casa Milà (1905-1910). Este bloque de casas, que también fue declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO en el año 1984, fue encargado por la familia Milà y fue considerado al principio, como un gran bloque de piedra. De aquí su nombre vulgar “La Pedrera”. Esta casa es especial por su áurea misteriosa y por los diferentes colores que tiene con la luz de los diferentes momentos del día. A parte, cabe remarcar todos los detalles simbólicos que contiene, incluidos también el tejado donde podemos pasear entre las chimeneas-soldado, los arcos que recuerdan al arte románico y los trencadissos (técnica parecida al mosaico).

La Sagrada Família (Ruta modernista de Gaudí a Barcelona)Continuando recorriendo obras del genio de la ciudad, llegamos al edificio que, probablemente, ocupa más portadas de guías turísticas de Barcelona: la Sagrada Familia (1882-?). Pocas cosas nuevas se pueden decir de esta construcción en curso, cuya cripta, juntamente con la Fachada de la Natividad, fue declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad en el 2005. Éste es el punto turístico más visitado de Cataluña con un recuento de 3 millones de visitantes anuales durante los últimos años. Su estado inacabado hace que muchos vuelvan para ver su evolución. Muchos dicen que la Sagrada Familia es la Biblia convertida en un edificio, ya que en él se proyectan muchos de los pasajes del libro sagrado. Lo que no se puede negar es que este edificio marca y marcará por siempre el Skyline de la ciudad de Barcelona y que su iluminación nocturna le da un aire místico y especial.

Tercera estación: otras obras gaudinianas en la ciudad

En el barrio de Gracia, en medio de calles estrechas y ligeramente empinadas, encontramos la Casa Vicens, construida entre los años 1883-1888 y declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO en 2005. Destaca el uso de la línea recta, la cerámica decorativa y el hierro forjado de la entrada del edifico. Ésta fue una de las primeras obras del arquitecto.

Parc Güell (Ruta modernista de Gaudí a Barcelona)En la parte más alta de la ciudad, en una cima que antes era más conocida como “la montaña pelada” podemos visitar el gran Parque Güell (1900-1914), proyecto de barrio residencial diseñado por Gaudí, donde se tenían que construir un conjunto de casas para burgueses. El proyecto imitaba el estilo de la clase aristocrática de Inglaterra que vivía en las llamadas ciudades jardín: eran viviendas situadas en medio de la naturaleza, en un espacio totalmente pensado para que las personas que viviesen allí, pudiesen hacer una vida social totalmente llena dentro del recinto. Desafortunadamente, el proyecto no triunfó y solo se construyó una de las casas, la casa muestra, donde Gaudí vivió los últimos años de su vida y donde ahora se puede visitar la Casa-Museo Gaudí.  En el parque encontramos la famosa escultura del dragón, la plaza que se levanta sobre una sala y desde la cual hay unas vistas de la ciudad que no os podéis perder o los pabellones de la entrada, acompañados del famoso trencadís de cerámica por todos los sitios. El Parque Güell fue inscrito a la lista del Patrimonio Mundial de la Humanidad en el año 1984.

Parc Güell (Ruta modernista de Gaudí a Barcelona)Desde el Parque Güell vamos hasta la Torre Bellesguard o Casa Figueres (1900-1909), que Gaudí diseñó sobre un antiguo castillo situado a los pies de Collserola. Es por eso que el edificio tiene el aspecto de un castillo gótico. Destaca la torre que acaba en forma cónica y con la cruz de cuatro brazos típica de la arquitectura. Otra vez, en este edificio el ladrillo vuelve a ser el protagonista.

Nos desplazamos ahora hasta el Paseo Manuel Girona, 55-57, donde en la entrada de una zona residencial de la parte alta de la ciudad, hay la calle de la antigua Finca Miralles (1901-1902). Su forma ondulada, su cubierta de piezas rotas de cerámica y la cruz de cuatro brazos hecha de hierro forjado, hacen que este lugar sea inconfundiblemente de Gaudí.

En la zona del Palacio Real, encontramos los Pavellones Güell (1884-1887), en la avenida Pedralbes, número 7. Se trata de dos edificios en los que había la casa de los porteros de la familia Güell y los establos de la finca. Éstos están unidos por una gran puerta de hierro forjado con motivos vegetales, un medallón con la G de Güell y un gran dragón.

Col·legi de les Teresianes (Ruta modernista de Gaudí a Barcelona)Para terminar, otra gran obra arquitectónica de Gaudí: el Colegio de las Teresianas (1888-1889), en la Calle Ganduxer números 85-105. Este edificio continúa siendo una escuela y, por tanto, sus visitas están restringidas a los sábados y domingos. Lo más destacable del edifico es su interior, basado en arcos parabólicos y su luminosidad.

Mostrar el mapa de rutas

Mostrar el mapa de rutas