El litoral de Tossa se extiende desde el rio de Vallpresona, que forma una cala que lleva el mismo nombre, a levante, hasta Cala Morisca por la parte de Lloret. En medio podemos encontrar diferentes calas, casi todas generadas por torrentes o rios. A partir de los inicios del siglo XX la localidad adquirió gran importancia como zona de residencia y veraneo: la gran belleza del lugar empezó a atraer pintores y artistas de todo el mundo. En Tossa se unen la belleza de su situación marítima, con la de sus islas e islotes, con el paisaje histórico de los inicios del pueblo: sus murallas del siglo XII que se alzan majestuosas e imponentes sobre el "massís" granítico llamado cabo de Tossa.