Museu del Modernisme Català

Dirección: Balmes, 48
Población: Barcelona

En marzo de 2010 abrió sus puertas el Museu del Modernisme Català en el centro de la ciudad condal, el primer y único museo especializado en el periodo modernista en Cataluña. Para conocer los orígenes de esta singular iniciativa, nos tenemos que remontar hasta la década de los setenta, cuando el matrimonio de anticuarios Fernando Pinós y Maria Guirao, guiados por una profunda pasión y dedicación por el arte y el modernismo en especial, iniciaron su actividad como coleccionistas. Se especializaron en una época que por aquel entonces no gozaba apenas de prestigio ni consideración, y recopilaron una gran cantidad de piezas de valor artístico e histórico incomparable, rescatándolos de un largo letargo.

La colección abarca un amplio abanico de piezas que forman parte del rico patrimonio artístico catalán, enmarcadas en una época de vital importancia cultural para la ciudad de Barcelona, un momento histórico en el que se inició una fructífera busca de identidad y símbolos propios. Gracias a la fuerte industrialización y los contactos con el resto de Europa se revitalizaron oficios artesanos, ahora elevados a la categoría de arte, y una sociedad cada vez más enriquecida comenzó a adquirir objetos de una singular elegancia y diseño, otorgando un sello personal a todo un conjunto de manifestaciones artísticas.

Los fondos del MMCAT se componen de un gran número de obras de diferentes disciplinas artísticas. Cada una de estas obras representa el espíritu creativo de los artistas de la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX, y su variedad técnica y temática denota el carácter multidisciplinar del Modernismo. Esta variedad abarca desde la decoración interior de las grandes casas burguesas del Eixample o las afueras de Barcelona, pasando por óleos de temáticas cotidianas, sociales o retratos, hasta esculturas decorativas y de carácter simbólico y literario. Cada pieza refleja la esencia de una época de gran importancia para el territorio catalán, siendo el período en el que se definen los rasgos identitarios que marcarán el devenir de la historia.

El museo proporciona el marco ideal para entender este contexto cultural, fuertemente creativo. Uno de sus rasgos distintivos es el que ofrece la diversidad temática y técnica de las piezas que integran los fondos y las salas de exposición del museo. El Modernismo como movimiento artístico, poseedor de unos rasgos comunes definitorios, se desarrolló en Barcelona con la ayuda de influencias y estilos propios del territorio. La colección es una reunión de todo aquello en lo que trabajaron los artistas y diseñadores, unas propuestas singulares y diferentes entre sí gracias a la intensa vida de sus creadores y aquello que en determinadas ocasiones quisieron transmitir.

El local en el que se encuentra el museo fue inicialmente un almacén de distribución de la empresa textil Fabra & Coats, siendo posteriormente rehabilitado para albergar la colección, destacando la restauración de la bóveda catalana de la planta inferior y el pavimento, elementos originales del edificio. La fachada asume los rasgos de estilo propios de Sagnier: el juego de colores de la piedra clara y el estucado rojo, los detalles florales en relieve bajo balconadas y sobre las puertas, de gran elegancia y movimiento, y la sinuosidad del perfil superior.